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- El Ayuntamiento ha encargado a la Fundación Labayru, con amplia experiencia en la recogida del patrimonio popular, la realización del catálogo de caseríos del municipio.
- El proyecto se ha impulsado en el marco del Anillo Verde de Sopela y tiene como objetivo conservar y proteger una parte importante del patrimonio arquitectónico local.
- Labayru ya se encuentra trabajando en ello y durante estas semanas recopilará la documentación gráfica de los caseríos de Sopela.
El Ayuntamiento de Sopela ha contratado a la Fundación Labayru para la elaboración del catálogo de caseríos del municipio. Labayru es una entidad sin ánimo de lucro creada en 1977 que trabaja en diversos ámbitos: enseñanza, traducción, planes de normalización del uso del euskera, etnografía, lexicografía… Labayru cuenta además con una dilatada experiencia en la recopilación del patrimonio popular, siendo este precisamente el objetivo de este proyecto.
El caserío, eje del estilo de vida tradicional vasco
El caserío es mucho más que un simple edificio: la vivienda familiar, la base para la agricultura y la ganadería, el refugio del ganado, el almacén, el lugar de trabajo, el refugio espiritual, lo que nos conecta con las generaciones anteriores de la familia… El caserío ha sido, por tanto, el eje del estilo de vida tradicional vasco. Por ello, la realización de este tipo de investigaciones es de suma importancia, para dar a conocer la relevancia que el caserío ha tenido en nuestra cultura y ayudar a abrir camino a la transmisión.
Como antecedente de este trabajo, cabe mencionar la investigación realizada por el propio Ayuntamiento de Sopela: Actualización de la Carta Arqueológica del Término Municipal de Sopela (Bizkaia): estudio histórico-patrimonial y geomorfológico. En ella se recogen los caseríos y molinos del municipio, basándose principalmente en las figuraciones (censos) del siglo XVIII.
Esta investigación será de gran ayuda a la hora de encauzar el trabajo de Labayru. En cualquier caso, la Fundación Labayru realizará una búsqueda en archivos históricos para poder completar esa información en el tiempo, tanto anterior como posterior.
Para completar la información escrita, el segundo paso a dar en el proyecto será cotejar los datos obtenidos con testimonios de personas seleccionadas del municipio, con el fin de saber si los nombres de los caseríos se mantienen igual, cuáles han cambiado, cuáles se han reformado, etc. Para ello se realizarán grabaciones en vídeo a determinados vecinos y vecinas.
El resultado del proyecto se publicará en un libreto
Este es el contenido que se publicará sobre cada caserío en este catálogo: nombre normalizado (el que debe usarse de forma escrita), variante oral recogida de boca de los testimonios, fotografía de cada caserío e información complementaria: información histórica, primeras menciones encontradas en documentos, particularidades o características del edificio, información sobre el topónimo o datos de especial interés.
El resultado del proyecto se publicará en un libreto. Este trabajo será el soporte para divulgar la información sobre los caseríos de Sopela entre la ciudadanía.
Fotografías de los caseríos de Sopela
Dentro del catálogo de caseríos de Sopela, en los próximos días miembros de la Fundación se acercarán a diferentes caseríos para tomar fotografías, con el objetivo de completar las labores de documentación.
Las visitas para fotografiar se realizarán de forma individual y no supondrán ningún tipo de intervención física en los caseríos. El objetivo es completar la documentación histórica del patrimonio de Sopela.
Un bonito ejemplo: el caserío Zalduondoerdikoa
La primera mención del caserío Zalduondoerdikoa (en su variante oral Ságondoerdikó) la hemos encontrado en la primera lista de las fogueraciones de Bizkaia, en el año 1704: Zaldu[a] ondo de medio. A partir de ahí también lo hemos recogido como Zalduondo erdicoa. Pero el registro del apellido Zalduondo es anterior; en 1618 Domingo de Çalduondo aparece registrado en los documentos de los Archivos Eclesiásticos de Bizkaia. En los alrededores existen otros dos caseríos que tienen este nombre como raíz, recibiendo cada uno un añadido según el lugar: bekoa (el de abajo), erdikoa (el del medio) y goikoa (el de arriba). El caserío está reformado, pero conserva elementos antiguos, como las vigas de la fachada y el armazón de madera.
Iniciativa surgida del Consejo del Anillo Verde
El Anillo Verde es un ilusionante proyecto creado con la intención de cuidar el entorno natural y el ambiente cultural de Sopela para lograr un municipio mejor, desarrollado mediante la colaboración entre agentes institucionales, políticos y sociales.
El Consejo del Anillo Verde de Sopela tiene también como objetivo proteger el patrimonio histórico y cultural de la localidad. En esa línea de trabajo, además de completar el mapa arqueológico del municipio, en esta legislatura se ha aprobado el inventario de caminos públicos. A través de él, el Ayuntamiento ha llevado a cabo la recuperación de dos caminos públicos: Errotenbidea y el camino de Meñakoz.
Asimismo, el Ayuntamiento de Sopela cuenta con otro proyecto para recuperar el patrimonio histórico local: mantiene un convenio con Eusko Ikaskuntza para realizar un proyecto de investigación que recogerá la memoria histórica del municipio, con la ayuda del historiador urduliztarra Koldo Somokueto.
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